miércoles, 26 de septiembre de 2007

El whisky, los cigarrillos y las malas mujeres nos llevarán a la perdición...

Está en inglés, por lo que su mensaje se perderá bastante, pero tanto la canción como ver a Peter Sellers con los Teleñecos es algo impagable.
En estos tiempos de moral difusa, tonta correción política y mal uso del papel de fumar para cogersela al mear (en lugar de para liar cigarrillos aliñados), ver algo así en un programa infantil es impensable. Un síntoma más de que algo está fallando...

lunes, 24 de septiembre de 2007

Se me tenía que haber ocurrido a mi


"La vida es eso que se pasa mientras haces planes"

¿He perdido un año de mi vida?

Al fin y al cabo, llevo cerca de un año haciendo algo que no me apasiona. Pero claro, hacer algo que a uno le apasione es , por lo general, complicado. Incluso el hacerlo no garantiza que uno vaya a encontrar esa plenitud de espíritu soñada, o algo que se parezca, aunque sea mínimamente.

Una de las opciones posibles, sobre todo si Vd nota dentro de sí el gusanillo de la creatividad, puede ser el crear uno su trabajo. Bien algo ya existente adaptado a la propia personalidad, bien desarrollar algo nuevo que nadie había reparado en ello. Sólo es cuestión de hacer un análisis directo y sin engaños de uno mismo para responder a esa sencilla pregunta: ¿qué es lo que más me gusta en la vida? ¿En qué me gustaría trabajar toda la vida sin dejar de disfrutarlo ni un solo día?. Pregúntate querido visitante (o visitanta, no quiero ser tildado de opresor lingüista).

"Es que a mi me gusta tocar culos".

Bien. Vale. A priori uno puede pensar que con esas aficiones no pasaremos jamás de sobón de línea de autobús, esa clase de mísero infraser cuyo único afán en la vida es patéticamente triste (curiosamente la misma variedad de infraser, observado por la noche y en un local donde vendan copas, está mejor visto... va a resultar que, en el fondo, todo es relativo, aunque ambos den el mismo asco).

A lo que ibamos, estimados y estimadas culoadictos. ¿Pensais que todo está perdido, qué tendreis que sufrir en silencio y que nunca conseguireis realizaros como personas? ¡¡No desesperen, niños y niñas!!.

El mundo de las supercherías y las seudo-ciencias viene en nuestra ayuda, oh adictos a los culos.
La Culomancia es nuestra salvación.

Gracias a Magonia por reseñar el que, sin duda, va a ser nuestro medio de poder aunar trabajo y diversión.
¡¡¡Hip. Hip, Hurra!!!

miércoles, 19 de septiembre de 2007

¿Todo va bien? Pues claro que si, esto va de lujo

Cuando señalas con el dedo,
recuerda que otros tres te señalan a ti
Proverbio árabe

A lo largo de la vida se suelen recibir críticas. Por todos los lados, y por las causas más diversas. Generalmente cuando criticamos a alguien solemos olvidar que nosotros también somos susceptibles de crítica, ya que nadie es perfecto (lucha entre mi ego y mi sentido estético: en lugar de decir "salvo yo" diré "afortunadamente, ya que la perfección es lo más aburrido que hay". Además, mi natural modestia me impedirá siempre admitir lo que es más que evidente).

Una de las críticas que he recibido, recibo habitualmente, y lamento informaros, recibiré, es acerca de la extensión. No solo de mi barriga, sino de mis textos y conversaciones. No hay forma de ocultarse: tenéis razón, y lo peor de todo es que es algo difícil de cambiar. Aunque a veces hay ocasiones en las que la brevedad se impone porque poco más se puede decir. Panda de cabrones...

Estudia una carrera, hijo, que te servirá de mucho en el futuro... si ya lo decía la canción: "La vida pirata es la vida mejor".


Y lo único que hacemos es pedir más vaselina para que sigan introduciéndonos cosas por vía ano-rectal.
Me teneis de un contento...


Desde la nausea:
Paso de hablar de Bolonia, de la ANECA, de la estupidez de que la universidad sea "rentable", de los desmanes que año tras año y plan tras plan se producen en lo que ahora se llama primaria y secundaria. Por hoy no veo la necesidad de que nos cabreemos más.

miércoles, 4 de julio de 2007

Ese estupido juego llamado guerra: Kurt Vonnegut

"Y todavía se me ocurre una tercera moraleja: hagan el amor cuanto puedan. Les sentará muy bien."
Kurt Vonnegut. Iowa, 1966.


Es curioso como funcionan las cosas. Hace años, rebuscando libros en uno de mis rincones favoritos desde niño, la cuesta de Moyano, empecé a hojear un libro que me llamó la atención: 'Matadero 5, o la Cruzada de los Niños' de un tal Kurt Vonnegut. Hacía poco tiempo que el capitán Amhailt me había dejado un libro de Amin Malouf acerca de las cruzadas vistas desde el punto de vista 'enemigo'.
Empecé a hojear ese libro del autor de apellido raro (Vonnegut) pensando que hablaría de uno de los acontecimientos más rastreros de la historia, la mencionada cruzada de los niños. Error por mi parte. El libro hablaba de otro acontecimiento, más horrible y más rastrero si cabe: el bombardeo aliado a la ciudad de Dresde (Alemania). En aquella época ignoraba lo que en nombre de la venganza, perdón, quise decir de la victoria, habían hecho los aliados en Alemania. Ignoraba los bombardeos a poblaciones sin ningún tipo de cuartel militar o fábrica de armamento, justificados porque minaban la moral de los civiles (!!!); ignoraba que se empezaron a probar en algunos de esos bombardeos prototipos de armas que luego acabarían usándose indiscriminadamente en otros conflictos, tales como un agente precursor del napalm (usado además en exceso, como siempre pasa cuando uno tiene un juguete nuevo. En el futuro se usaría de forma más rácana, que no estamos para gastos superfluos). En aquella época todavía pensaba que en una guerra hay buenos y malos. Ahora creo que solo hay un bando, y si acaso hubiera otro, suele ser el de las victimas atrapadas en medio.

Con el tiempo ese libro y su autor se quedaron encerrados en un lugar de la memoria; privilegiado, por supuesto, pero relegados. Años más tarde, y por circunstancias que no vienen al caso, acabé pasando un tiempo en Coventry (Inglaterra), otra de las ciudades que fueron masacradas en la segunda guerra mundial. La Dama (y wikipedia) cuentan que Goebbels propuso el término 'coventrizar' para llamar a los bombardeos masivos (La Dama asegura que tal palabro sigue en uso). Aparte de disfrutar de unos (escasos y) maravillosos días en esa ciudad, tuve ocasión de conocer a gente a la que seguramente no volveré a ver jamás, pero si por azar vuelvo a coincidir con ellos, la borrachera será felizmente de aúpa. Entre ese grupo estupendo de gente se encontraba una chica poseedora de una terrible simetría geográfica: estudiante erasmus en Coventry, nacida en Dresde. Reforzando esta suerte de sincronía astral, Coventry y Dresde están hermanadas desde hace años. Coventry fue una ciudad que "se dejó bombardear"; los aliados sabían que iba a ser atacada ya que habían descifrado los códigos alemanes (la famosa "Enigma", que tantos quebraderos de cabeza le dio al bueno de Alan Turing), y cualquier intento de evacuar esa ciudad revelaría ese hecho (hay fotos de Churchill paseando por Cov después de el ataque; su cara refleja las consecuencias de tomar una decisión de ese tipo).

Dresde fue otra cosa. Era una ciudad abierta, lo que implica que no tenía ningún objetivo militar en ella; fue bombardeada por varias razones, que no voy a enumerar por un motivo muy sencillo: ni una de esas razones para ello tiene sentido alguno, al menos para alguien que tenga inteligencia, corazón, alma o como prefiera Vd llamarlo. Envuelto en una historia realmente curiosa, Matadero 5 detalla ese brutal bombardeo (quedándose corto en muchas ocasiones) desde el punto de vista del protagonista, testigo directo de esa muestra de brutalidad tan común en los seres humanos. Los aviones británicos y americanos bombardearon la ciudad entre el 13 y el 15 de febrero, dentro de los objetivos marcados por la 'directiva de áreas a bombardear', y todavía se debate si no fue un crimen de guerra arrasar una ciudad causando entre 300.000 y 500.000 muertos (más que en el bombardeo de Hirosima; aunque como recuerda el propio Vonnegut en el libro, en un bombardeo convencional en Hirosima se mató a tanta gente como con la bomba atómica, si dejamos de lado los efectos a largo plazo de la radiación). Probablemente sea la mayor matanza en la historia de Europa...
La serie de bombardeos se realizaba de una manera jodidamente eficaz: primero bombas explosivas (también llamadas 'revientamanzanas') para abrir hueco a las bombas incendiarias, a ser posible tantas bombas o más que personas se estimaban en la población a bombardear. Y por si acaso queda alguien vivo, conviene que un gran número de bombas sean de explosión retardada. Sólo por si acaso. Es encomiable la efectividad humana cuando se trata de matar a los semejantes, y lo más bonito de todo es que es uno de los principales rasgos que tenemos en común, dando igual nacionalidad, etnia, religión, color de la piel, pueblo o equipo de fútbol que uno tenga. Y sobre todo también es encomiable que un testigo y superviviente de ese horror pudiera escribir una novela muy fácil de leer, amena, y con una ironía y una seriedad que deja un eco en la memoria tiempo después de haberla disfrutado.

Lo que nos lleva a preguntarnos sobre el individuo que ha escrito semejante libro. Un hombre lúcido, con un sentido del humor impresionante (según el 'si una historia no tiene algo divertido, no me interesa'), una capacidad crítica con su país realmente admirable (todo país necesita alguien que nos diga cuando el emperador va desnudo; Vonnegut es de los que además, ponen la zancadilla con la fortuna de que el monarca de turno cae encima de un charco). Antibelicista convencido, ha educado a sus hijos en la creencia de que nunca deben luchar en un conflicto armado ni trabajar para ninguna compañía que tolere o apoye tales acciones (lo cual limita bastante las opciones laborales en este jodido psquiátrico en el que vivimos). Un individuo admirable, de pies a cabeza. Kurt Vonnegut murió el 11 de abril de 2007, asi que para aquellos de nosotros que estamos estancados en las 3 dimensiones, el acontecimiento es triste. Pero los habitantes de Tralfamadore y aquellos que tienen la capacidad de moverse a sus anchas por las 4 dimensiones, saben que con ir hacia atrás en el tiempo, se encontrarán con el Señor Vonnegut en mejores condiciones.
El último libro que publicó se titula "El hombre sin patria", y en el da un repaso al mundo, a su mundo. Habla de la adicción de la humanidad a una terrible droga (los combustibles fósiles), de lo lamentable que resulta el que seamos unos chimpancés que nos embriagamos con la mínima onza de poder, todo ello con un gran sentido del humor y de la ironía pese al tono de frustración y desesperanza... o más bien debido a esa desesperanza.
Esa es una de las constantes del Señor Vonnegut, y una de las principales lecciones que llevarse: no perder nunca la capacidad de reírnos de todo lo que tenemos alrededor. Y si encima tenemos la suerte de poder ver el mundo con los ojos cargados de ironía de Kurt Vonnegut, que nos ayudan a capear los malos momentos y nos permiten apreciar como se debe los buenos, mejor que mejor
Pio,pi, pio.

Enlaces de última hora (lugares donde leer cosas bien escritas y con mucho contenido):

- reseña de Matadero 5
- reseña de Un Hombre sin Patria
- síndrome de abstinencia (creo que fue el matemático y físico Laplace quien dijo que es mejor que leer al maestro y no al que le copia. Gran verdad, ¿no creen?)
- más sobre el síndrome de abstinencia y el último proyecto común en el que se embarcó
- pagina sobre Vonnegut

- una foto de Dresde antes de los bombardeos
- acerca del tema del bombardeo aliado en Alemania, un comentario sobre el libro
'El Incendio: Alemania bajo los bombardeos' de Jörg Friedrich:
- más sobre la cruzada de los niños

jueves, 7 de junio de 2007

Autoengaño

Love will tear us apart
Joy Division

When routine bites hard,
And ambitions are low,
And resentment rides high,
But emotions won't grow,
And we're changing our ways,
Taking different roads.

Then love, love will tear us apart again.
Love, love will tear us apart again.

Why is the bedroom so cold?
You've turned away on your side.
Is my timing that flawed?
Our respect runs so dry.
Yet there's still this appeal
That we've kept through our lives.

But love, love will tear us apart again.
Love, love will tear us apart again.

You cry out in your sleep,
All my failings exposed.
And there's a taste in my mouth,
As desperation takes hold.
Just that something so good
Just can't function no more.

But love, love will tear us apart again.
Love, love will tear us apart again.
Love, love will tear us apart again.
Love, love will tear us apart again.

viernes, 18 de mayo de 2007

Otro post sobre Ian Curtis que no aporta nada nuevo

Érase una vez en Manchester, después de un concierto de los Sex Pistols, tres personas se encontraron y decidieron crear un grupo de rock. Pusieron un anuncio buscando un cantante. Ian Curtis respondió al anuncio, y así se formó una de las bandas más oscuras (en el más amplio sentido de la palabra), innovadoras e inspiradoras de la historia de la música: Joy Division.
Inicialmente encuadrados dentro del post-punk, y después de considerar otros nombres, dieron sus primeros conciertos y grabaron su primera maqueta bajo el nombre de Warsaw; al existir otro grupo con un nombre similar (y que no recuerdo en este momento) al final optaron por el de Joy division, que hace referencia al grupo de prisioneras que eran usadas como esclavas sexuales en los campos de concentración nazis. Esta elección de nombre les granjeó cierta fama de neonazis, algo completamente alejado del espíritu de la banda (siempre habrá quién nunca se enterará de nada).

Muchos grupos tienen partes tenebrosas, temas oscuros, sucios, deprimentes y de completa sinceridad al describir los momentos más miserablemente personales. Pero son sólo etapas, o una pose momentánea, y siempre se pueden encontrar temas alegres y animados en sus discografías. No en Joy Division. Las letras de Ian Curtis son una patada al hígado, una exposición clara de los miedos y angustias que llegamos a sentir a lo largo de nuestra vida. La voz con la que declamaba su siniestra poesía era la voz de un crooner amargado y viejo, no la de un joven de poco más de veinte años. Su fijación enfermiza por los recovecos oscuros del alma, su eterna búsqueda de una razón para la existencia, su fascinación por la locura y su consumo de drogas, bien para su epilepsia o para su disfrute personal, le convierten sin duda en uno de los malditos de la música por excelencia.

Lo curioso del asunto es que ellos nunca se vieron así mismos como una banda oscura o pesimista (se les considera unos de los "precursores del la música gótica", entre otras cosas. no deja de ser curioso que durante uno de sus conciertos fueran teloneros de los Cure). No es que pensaran que lo suyo era flower-pop, más bien lo definían como "hablar de las cosas que ya han desaparecido, de los momentos que no volverán". La crudeza y sinceridad de las letras llevó a pensar que muchas de ellas eran autobiográficas, pero Curtis afirmaba que el escribía acerca de los problemas de la gente y la forma que tenían para superarlos. Matices, sin duda, que no confunden el resultado final: unas canciones llenas de tristeza y desolación, o de amarga crítica de las mentiras que nos imponemos o nos dejamos imponer. Canciones directas, secas, con un estilo musical chocante en principio pero que ha influenciado a generaciones de músicos (la inclusión del sintetizador, anatema para esa época y ese estilo concreto, su uso del bajo para arropar las melodías, etc).

Con sólo dos discos de estudio y multitud de conciertos (piratas o legales), entre ellos dos grabaciones para las míticas sesiones auspiciadas por el gran DJ inglés John Peel, en el momento de más fama de la banda y a las puertas de su primera gira por EEUU, después de una primera tentativa con pastillas, Ian Curtis se ahorcó el 18 de mayo de 1980 en su casa, a la edad de 23 años, mientras escuchaba el disco "Idiot" de Iggy Pop.

Después de la muerte de Ian, muchas cosas cambiaron. Mientras el último disco de la banda, Closer, con una portada premonitoria (la foto de un mausoleo), era un éxito de ventas, un tema que no estaba en ese disco pero que llevaba sonando en los últimos conciertos de la banda se convertía en uno de los singles más famosos de la época y posteriormente ha sido elegido por la crítica y el público británico como la mejor canción de la historia: Love Will Tear Us Apart. Probablemente sea la canción más conocida de la banda, aparte de ser el epitafio de la tumba de Ian Curtis. Posteriormente, los componentes de la banda formaron New Order, grupo al que la música electrónica actual le debe más de un favor (cuenta la leyenda que Ian Curtis les hacía escuchar al resto los temas de Kraftwerk, comentando que "deberíamos cambiar de estilo").

Una de las bandas más breves de la historia pero cuya influencia difícilmente será medida. Joy Division dejó tal legado a generaciones de músicos que realmente pocas bandas podrán igualar.
Es posible que la etiqueta de malditos y el que sean relativamente desconocidos (pese a ser una de las pocas bandas míticas por derecho propio) cambie cuando se estrene este año la película basada en la vida de Ian Curtis, llamada como el último disco de la banda, Closer. Mientras, las canciones que nos dejó seguirán siendo la mejor guía que tenemos para empezar a mirar en aquellos lugares de nuestro interior donde apenas nos atrevemos a entrar.


Rectificar nunca es malo:
La película no se llamará 'Closer' como pensaba en un principio. Llevará por título 'CONTROL', una de las muchas obsesiones de Ian Curtis. Aquí tienen un adelanto en forma de trailer, de los muchos que circulan por la red http://vids.myspace.com/index.cfm?fuseaction=vids.individual&VideoID=15099883
(gracias sean dadas al sin par Diego Cobo por estar siempre al quite)
En el tintero:
Como apunta un buen amigo, faltan algunos datos. La formación más estable de Joy Division: Ian Curtis (voz y guitarra), Bernard Sumner (guitarra y teclados), Peter Hook (bajo) y Stephen Morris (batería). En la foto el orden es Morris,Hook,Curtis,Sumner.
Entre los muchos grupos que han versionado temas de Joy Division (principalmente "Love Will Tear Us Apart", aunque también "New Dawn Fades","Digital", "She´s Lost Control",etc, se encuentran The Cure, 10.000 Maniacs, Massive Attack,Moby,...
Por último, para que destaque como se merece, gracias sean dadas a Il Cuñato por su estupendo gusto musical.

viernes, 11 de mayo de 2007

Un principio es un tiempo muy delicado

Al menos eso es lo que decía la princesa Irulan al comienzo de Dune, la adaptación de las novelas de Frank Herbert que llevaron a cabo David Lynch y Dino de Laurentis.
Desde luego, Irulan tiene mucha razón, empezar con algo siempre es difícil. Da igual que sea la primera vez que se lleva a cabo la tarea en cuestión, o que lleves años de experiencia a tus espaldas; siempre que uno se enfrenta a algo nuevo, siempre que uno empieza algo, surgen las dudas, los miedos, angustias, y demás compañeros de viaje.

Quizás sea esa una de las razones que hacen que a los seres humanos nos gusté poco el cambio (toma ya, pedazo de generalización... teniendo en cuenta que siempre he pensado que generalizar, independientemente del tema a tratar, hace que se pierda gran parte de razón, entre otras cosas. Así que lo que venga a partir de ahora carece de todo tipo de credibilidad, que conste).

No deja de ser curioso ese punto. La base de la vida, al menos tal como lo veo, es el cambio. La evolución es cambio (a menos que uno sea un creacionista a ultranza, claro; en ese caso, haga Vd que se lo miren bien). Y el cambio siempre trae consigo incertidumbre. A veces, se cambia para seguir igual, y otras veces se cambia a peor. Tenemos cambios de chaqueta, o como decían Def Con Dos, se cambia de gabardina, camiseta o chandal, pero nunca de gallumbos... Se mire desde el ángulo que se mire, y aunque nos pese, el cambio está presente en nosotros, cada día de nuestras vidas.

¿Por qué nos asustará tanto esa palabra? No se por qué razón, desde pequeños, se nos mete la idea encima de que hemos de ser valientes, que no hemos de tener miedo, que el miedo es malo. Nunca lo he creído así; tener miedo a las cosas no es nada malo, nos hace sentirnos alerta, impide que bajemos la guardia. Es más peligroso dejarse dominar por el miedo, ya que al hacerlo, ese miedo te paraliza, te impide hacer las cosas. Es entonces cuando uno se acurruca, se hace un ovillo, busca protección... dejándose desbordar por los acontecimientos. En ese punto se pasa de ser un mero espectador en este esperpento que llamamos vida, a ocupar la categoría de objeto, al que los demás no dudaran en usar o ignorar.

Reconocer que algo te asusta es un paso clave para poder enfrentarte a ello, y al enfrentarse al miedo, encarándolo de frente, es cuando encuentras la capacidad para poder sobreponerte a ese momento de angustia (vital o no, eso es lo de menos). Quizás sea esa la verdadera medida del valor, la capacidad de enfrentarse a los miedos de uno y no dejarse arrastrar por las circunstancias. Si se consigue eso, no habrá nada que no se pueda lograr, ni habrá tarea imposible ante nosotros. Aunque nos enfrentemos al mayor miedo de todos, al enemigo más temible: el cambio.

Eso es un buen principio, ciertamente. Y todo principio, como se ha visto, es un momento delicado. Lo cual nos deja, convenientemente, en el mismo lugar donde empezamos.