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lunes, 3 de diciembre de 2007

Epicuro

Siempre he querido ser filósofo, desde mi más tierna infancia.
Me encanta la contemplación tranquila de mi propia mente.
¿Parezco vanidoso? Cielos, espero no ser tan inmoderado, porque también me gusta la moderación por encima de todo.

Podría decirse que la virtud, la fe o el amor son supremos en el Universo.

Sin embargo, si se abusa de ellos, se vuelven perversos y se pierde la estabilidad, lo cual conduce a la locura.

Y con la locura llegan el dolor y el miedo y se pierde toda esperanza de placer.

Porque… ¿quién puede dudar de que el placer es el único objetivo de una vida de razón? En especial el placer derivado de un alma tranquila y ordenada, forjada en la meditacion.
No existe defecto que la contemplación y la lógica no puedan corregir, para traer después paz y quietud.

De “Las Meditaciones” de Epicuro el Sabio, alrededor del 400 a.C.

miércoles, 4 de julio de 2007

Ese estupido juego llamado guerra: Kurt Vonnegut

"Y todavía se me ocurre una tercera moraleja: hagan el amor cuanto puedan. Les sentará muy bien."
Kurt Vonnegut. Iowa, 1966.


Es curioso como funcionan las cosas. Hace años, rebuscando libros en uno de mis rincones favoritos desde niño, la cuesta de Moyano, empecé a hojear un libro que me llamó la atención: 'Matadero 5, o la Cruzada de los Niños' de un tal Kurt Vonnegut. Hacía poco tiempo que el capitán Amhailt me había dejado un libro de Amin Malouf acerca de las cruzadas vistas desde el punto de vista 'enemigo'.
Empecé a hojear ese libro del autor de apellido raro (Vonnegut) pensando que hablaría de uno de los acontecimientos más rastreros de la historia, la mencionada cruzada de los niños. Error por mi parte. El libro hablaba de otro acontecimiento, más horrible y más rastrero si cabe: el bombardeo aliado a la ciudad de Dresde (Alemania). En aquella época ignoraba lo que en nombre de la venganza, perdón, quise decir de la victoria, habían hecho los aliados en Alemania. Ignoraba los bombardeos a poblaciones sin ningún tipo de cuartel militar o fábrica de armamento, justificados porque minaban la moral de los civiles (!!!); ignoraba que se empezaron a probar en algunos de esos bombardeos prototipos de armas que luego acabarían usándose indiscriminadamente en otros conflictos, tales como un agente precursor del napalm (usado además en exceso, como siempre pasa cuando uno tiene un juguete nuevo. En el futuro se usaría de forma más rácana, que no estamos para gastos superfluos). En aquella época todavía pensaba que en una guerra hay buenos y malos. Ahora creo que solo hay un bando, y si acaso hubiera otro, suele ser el de las victimas atrapadas en medio.

Con el tiempo ese libro y su autor se quedaron encerrados en un lugar de la memoria; privilegiado, por supuesto, pero relegados. Años más tarde, y por circunstancias que no vienen al caso, acabé pasando un tiempo en Coventry (Inglaterra), otra de las ciudades que fueron masacradas en la segunda guerra mundial. La Dama (y wikipedia) cuentan que Goebbels propuso el término 'coventrizar' para llamar a los bombardeos masivos (La Dama asegura que tal palabro sigue en uso). Aparte de disfrutar de unos (escasos y) maravillosos días en esa ciudad, tuve ocasión de conocer a gente a la que seguramente no volveré a ver jamás, pero si por azar vuelvo a coincidir con ellos, la borrachera será felizmente de aúpa. Entre ese grupo estupendo de gente se encontraba una chica poseedora de una terrible simetría geográfica: estudiante erasmus en Coventry, nacida en Dresde. Reforzando esta suerte de sincronía astral, Coventry y Dresde están hermanadas desde hace años. Coventry fue una ciudad que "se dejó bombardear"; los aliados sabían que iba a ser atacada ya que habían descifrado los códigos alemanes (la famosa "Enigma", que tantos quebraderos de cabeza le dio al bueno de Alan Turing), y cualquier intento de evacuar esa ciudad revelaría ese hecho (hay fotos de Churchill paseando por Cov después de el ataque; su cara refleja las consecuencias de tomar una decisión de ese tipo).

Dresde fue otra cosa. Era una ciudad abierta, lo que implica que no tenía ningún objetivo militar en ella; fue bombardeada por varias razones, que no voy a enumerar por un motivo muy sencillo: ni una de esas razones para ello tiene sentido alguno, al menos para alguien que tenga inteligencia, corazón, alma o como prefiera Vd llamarlo. Envuelto en una historia realmente curiosa, Matadero 5 detalla ese brutal bombardeo (quedándose corto en muchas ocasiones) desde el punto de vista del protagonista, testigo directo de esa muestra de brutalidad tan común en los seres humanos. Los aviones británicos y americanos bombardearon la ciudad entre el 13 y el 15 de febrero, dentro de los objetivos marcados por la 'directiva de áreas a bombardear', y todavía se debate si no fue un crimen de guerra arrasar una ciudad causando entre 300.000 y 500.000 muertos (más que en el bombardeo de Hirosima; aunque como recuerda el propio Vonnegut en el libro, en un bombardeo convencional en Hirosima se mató a tanta gente como con la bomba atómica, si dejamos de lado los efectos a largo plazo de la radiación). Probablemente sea la mayor matanza en la historia de Europa...
La serie de bombardeos se realizaba de una manera jodidamente eficaz: primero bombas explosivas (también llamadas 'revientamanzanas') para abrir hueco a las bombas incendiarias, a ser posible tantas bombas o más que personas se estimaban en la población a bombardear. Y por si acaso queda alguien vivo, conviene que un gran número de bombas sean de explosión retardada. Sólo por si acaso. Es encomiable la efectividad humana cuando se trata de matar a los semejantes, y lo más bonito de todo es que es uno de los principales rasgos que tenemos en común, dando igual nacionalidad, etnia, religión, color de la piel, pueblo o equipo de fútbol que uno tenga. Y sobre todo también es encomiable que un testigo y superviviente de ese horror pudiera escribir una novela muy fácil de leer, amena, y con una ironía y una seriedad que deja un eco en la memoria tiempo después de haberla disfrutado.

Lo que nos lleva a preguntarnos sobre el individuo que ha escrito semejante libro. Un hombre lúcido, con un sentido del humor impresionante (según el 'si una historia no tiene algo divertido, no me interesa'), una capacidad crítica con su país realmente admirable (todo país necesita alguien que nos diga cuando el emperador va desnudo; Vonnegut es de los que además, ponen la zancadilla con la fortuna de que el monarca de turno cae encima de un charco). Antibelicista convencido, ha educado a sus hijos en la creencia de que nunca deben luchar en un conflicto armado ni trabajar para ninguna compañía que tolere o apoye tales acciones (lo cual limita bastante las opciones laborales en este jodido psquiátrico en el que vivimos). Un individuo admirable, de pies a cabeza. Kurt Vonnegut murió el 11 de abril de 2007, asi que para aquellos de nosotros que estamos estancados en las 3 dimensiones, el acontecimiento es triste. Pero los habitantes de Tralfamadore y aquellos que tienen la capacidad de moverse a sus anchas por las 4 dimensiones, saben que con ir hacia atrás en el tiempo, se encontrarán con el Señor Vonnegut en mejores condiciones.
El último libro que publicó se titula "El hombre sin patria", y en el da un repaso al mundo, a su mundo. Habla de la adicción de la humanidad a una terrible droga (los combustibles fósiles), de lo lamentable que resulta el que seamos unos chimpancés que nos embriagamos con la mínima onza de poder, todo ello con un gran sentido del humor y de la ironía pese al tono de frustración y desesperanza... o más bien debido a esa desesperanza.
Esa es una de las constantes del Señor Vonnegut, y una de las principales lecciones que llevarse: no perder nunca la capacidad de reírnos de todo lo que tenemos alrededor. Y si encima tenemos la suerte de poder ver el mundo con los ojos cargados de ironía de Kurt Vonnegut, que nos ayudan a capear los malos momentos y nos permiten apreciar como se debe los buenos, mejor que mejor
Pio,pi, pio.

Enlaces de última hora (lugares donde leer cosas bien escritas y con mucho contenido):

- reseña de Matadero 5
- reseña de Un Hombre sin Patria
- síndrome de abstinencia (creo que fue el matemático y físico Laplace quien dijo que es mejor que leer al maestro y no al que le copia. Gran verdad, ¿no creen?)
- más sobre el síndrome de abstinencia y el último proyecto común en el que se embarcó
- pagina sobre Vonnegut

- una foto de Dresde antes de los bombardeos
- acerca del tema del bombardeo aliado en Alemania, un comentario sobre el libro
'El Incendio: Alemania bajo los bombardeos' de Jörg Friedrich:
- más sobre la cruzada de los niños

viernes, 18 de mayo de 2007

Otro post sobre Ian Curtis que no aporta nada nuevo

Érase una vez en Manchester, después de un concierto de los Sex Pistols, tres personas se encontraron y decidieron crear un grupo de rock. Pusieron un anuncio buscando un cantante. Ian Curtis respondió al anuncio, y así se formó una de las bandas más oscuras (en el más amplio sentido de la palabra), innovadoras e inspiradoras de la historia de la música: Joy Division.
Inicialmente encuadrados dentro del post-punk, y después de considerar otros nombres, dieron sus primeros conciertos y grabaron su primera maqueta bajo el nombre de Warsaw; al existir otro grupo con un nombre similar (y que no recuerdo en este momento) al final optaron por el de Joy division, que hace referencia al grupo de prisioneras que eran usadas como esclavas sexuales en los campos de concentración nazis. Esta elección de nombre les granjeó cierta fama de neonazis, algo completamente alejado del espíritu de la banda (siempre habrá quién nunca se enterará de nada).

Muchos grupos tienen partes tenebrosas, temas oscuros, sucios, deprimentes y de completa sinceridad al describir los momentos más miserablemente personales. Pero son sólo etapas, o una pose momentánea, y siempre se pueden encontrar temas alegres y animados en sus discografías. No en Joy Division. Las letras de Ian Curtis son una patada al hígado, una exposición clara de los miedos y angustias que llegamos a sentir a lo largo de nuestra vida. La voz con la que declamaba su siniestra poesía era la voz de un crooner amargado y viejo, no la de un joven de poco más de veinte años. Su fijación enfermiza por los recovecos oscuros del alma, su eterna búsqueda de una razón para la existencia, su fascinación por la locura y su consumo de drogas, bien para su epilepsia o para su disfrute personal, le convierten sin duda en uno de los malditos de la música por excelencia.

Lo curioso del asunto es que ellos nunca se vieron así mismos como una banda oscura o pesimista (se les considera unos de los "precursores del la música gótica", entre otras cosas. no deja de ser curioso que durante uno de sus conciertos fueran teloneros de los Cure). No es que pensaran que lo suyo era flower-pop, más bien lo definían como "hablar de las cosas que ya han desaparecido, de los momentos que no volverán". La crudeza y sinceridad de las letras llevó a pensar que muchas de ellas eran autobiográficas, pero Curtis afirmaba que el escribía acerca de los problemas de la gente y la forma que tenían para superarlos. Matices, sin duda, que no confunden el resultado final: unas canciones llenas de tristeza y desolación, o de amarga crítica de las mentiras que nos imponemos o nos dejamos imponer. Canciones directas, secas, con un estilo musical chocante en principio pero que ha influenciado a generaciones de músicos (la inclusión del sintetizador, anatema para esa época y ese estilo concreto, su uso del bajo para arropar las melodías, etc).

Con sólo dos discos de estudio y multitud de conciertos (piratas o legales), entre ellos dos grabaciones para las míticas sesiones auspiciadas por el gran DJ inglés John Peel, en el momento de más fama de la banda y a las puertas de su primera gira por EEUU, después de una primera tentativa con pastillas, Ian Curtis se ahorcó el 18 de mayo de 1980 en su casa, a la edad de 23 años, mientras escuchaba el disco "Idiot" de Iggy Pop.

Después de la muerte de Ian, muchas cosas cambiaron. Mientras el último disco de la banda, Closer, con una portada premonitoria (la foto de un mausoleo), era un éxito de ventas, un tema que no estaba en ese disco pero que llevaba sonando en los últimos conciertos de la banda se convertía en uno de los singles más famosos de la época y posteriormente ha sido elegido por la crítica y el público británico como la mejor canción de la historia: Love Will Tear Us Apart. Probablemente sea la canción más conocida de la banda, aparte de ser el epitafio de la tumba de Ian Curtis. Posteriormente, los componentes de la banda formaron New Order, grupo al que la música electrónica actual le debe más de un favor (cuenta la leyenda que Ian Curtis les hacía escuchar al resto los temas de Kraftwerk, comentando que "deberíamos cambiar de estilo").

Una de las bandas más breves de la historia pero cuya influencia difícilmente será medida. Joy Division dejó tal legado a generaciones de músicos que realmente pocas bandas podrán igualar.
Es posible que la etiqueta de malditos y el que sean relativamente desconocidos (pese a ser una de las pocas bandas míticas por derecho propio) cambie cuando se estrene este año la película basada en la vida de Ian Curtis, llamada como el último disco de la banda, Closer. Mientras, las canciones que nos dejó seguirán siendo la mejor guía que tenemos para empezar a mirar en aquellos lugares de nuestro interior donde apenas nos atrevemos a entrar.


Rectificar nunca es malo:
La película no se llamará 'Closer' como pensaba en un principio. Llevará por título 'CONTROL', una de las muchas obsesiones de Ian Curtis. Aquí tienen un adelanto en forma de trailer, de los muchos que circulan por la red http://vids.myspace.com/index.cfm?fuseaction=vids.individual&VideoID=15099883
(gracias sean dadas al sin par Diego Cobo por estar siempre al quite)
En el tintero:
Como apunta un buen amigo, faltan algunos datos. La formación más estable de Joy Division: Ian Curtis (voz y guitarra), Bernard Sumner (guitarra y teclados), Peter Hook (bajo) y Stephen Morris (batería). En la foto el orden es Morris,Hook,Curtis,Sumner.
Entre los muchos grupos que han versionado temas de Joy Division (principalmente "Love Will Tear Us Apart", aunque también "New Dawn Fades","Digital", "She´s Lost Control",etc, se encuentran The Cure, 10.000 Maniacs, Massive Attack,Moby,...
Por último, para que destaque como se merece, gracias sean dadas a Il Cuñato por su estupendo gusto musical.