viernes, 18 de mayo de 2007

Otro post sobre Ian Curtis que no aporta nada nuevo

Érase una vez en Manchester, después de un concierto de los Sex Pistols, tres personas se encontraron y decidieron crear un grupo de rock. Pusieron un anuncio buscando un cantante. Ian Curtis respondió al anuncio, y así se formó una de las bandas más oscuras (en el más amplio sentido de la palabra), innovadoras e inspiradoras de la historia de la música: Joy Division.
Inicialmente encuadrados dentro del post-punk, y después de considerar otros nombres, dieron sus primeros conciertos y grabaron su primera maqueta bajo el nombre de Warsaw; al existir otro grupo con un nombre similar (y que no recuerdo en este momento) al final optaron por el de Joy division, que hace referencia al grupo de prisioneras que eran usadas como esclavas sexuales en los campos de concentración nazis. Esta elección de nombre les granjeó cierta fama de neonazis, algo completamente alejado del espíritu de la banda (siempre habrá quién nunca se enterará de nada).

Muchos grupos tienen partes tenebrosas, temas oscuros, sucios, deprimentes y de completa sinceridad al describir los momentos más miserablemente personales. Pero son sólo etapas, o una pose momentánea, y siempre se pueden encontrar temas alegres y animados en sus discografías. No en Joy Division. Las letras de Ian Curtis son una patada al hígado, una exposición clara de los miedos y angustias que llegamos a sentir a lo largo de nuestra vida. La voz con la que declamaba su siniestra poesía era la voz de un crooner amargado y viejo, no la de un joven de poco más de veinte años. Su fijación enfermiza por los recovecos oscuros del alma, su eterna búsqueda de una razón para la existencia, su fascinación por la locura y su consumo de drogas, bien para su epilepsia o para su disfrute personal, le convierten sin duda en uno de los malditos de la música por excelencia.

Lo curioso del asunto es que ellos nunca se vieron así mismos como una banda oscura o pesimista (se les considera unos de los "precursores del la música gótica", entre otras cosas. no deja de ser curioso que durante uno de sus conciertos fueran teloneros de los Cure). No es que pensaran que lo suyo era flower-pop, más bien lo definían como "hablar de las cosas que ya han desaparecido, de los momentos que no volverán". La crudeza y sinceridad de las letras llevó a pensar que muchas de ellas eran autobiográficas, pero Curtis afirmaba que el escribía acerca de los problemas de la gente y la forma que tenían para superarlos. Matices, sin duda, que no confunden el resultado final: unas canciones llenas de tristeza y desolación, o de amarga crítica de las mentiras que nos imponemos o nos dejamos imponer. Canciones directas, secas, con un estilo musical chocante en principio pero que ha influenciado a generaciones de músicos (la inclusión del sintetizador, anatema para esa época y ese estilo concreto, su uso del bajo para arropar las melodías, etc).

Con sólo dos discos de estudio y multitud de conciertos (piratas o legales), entre ellos dos grabaciones para las míticas sesiones auspiciadas por el gran DJ inglés John Peel, en el momento de más fama de la banda y a las puertas de su primera gira por EEUU, después de una primera tentativa con pastillas, Ian Curtis se ahorcó el 18 de mayo de 1980 en su casa, a la edad de 23 años, mientras escuchaba el disco "Idiot" de Iggy Pop.

Después de la muerte de Ian, muchas cosas cambiaron. Mientras el último disco de la banda, Closer, con una portada premonitoria (la foto de un mausoleo), era un éxito de ventas, un tema que no estaba en ese disco pero que llevaba sonando en los últimos conciertos de la banda se convertía en uno de los singles más famosos de la época y posteriormente ha sido elegido por la crítica y el público británico como la mejor canción de la historia: Love Will Tear Us Apart. Probablemente sea la canción más conocida de la banda, aparte de ser el epitafio de la tumba de Ian Curtis. Posteriormente, los componentes de la banda formaron New Order, grupo al que la música electrónica actual le debe más de un favor (cuenta la leyenda que Ian Curtis les hacía escuchar al resto los temas de Kraftwerk, comentando que "deberíamos cambiar de estilo").

Una de las bandas más breves de la historia pero cuya influencia difícilmente será medida. Joy Division dejó tal legado a generaciones de músicos que realmente pocas bandas podrán igualar.
Es posible que la etiqueta de malditos y el que sean relativamente desconocidos (pese a ser una de las pocas bandas míticas por derecho propio) cambie cuando se estrene este año la película basada en la vida de Ian Curtis, llamada como el último disco de la banda, Closer. Mientras, las canciones que nos dejó seguirán siendo la mejor guía que tenemos para empezar a mirar en aquellos lugares de nuestro interior donde apenas nos atrevemos a entrar.


Rectificar nunca es malo:
La película no se llamará 'Closer' como pensaba en un principio. Llevará por título 'CONTROL', una de las muchas obsesiones de Ian Curtis. Aquí tienen un adelanto en forma de trailer, de los muchos que circulan por la red http://vids.myspace.com/index.cfm?fuseaction=vids.individual&VideoID=15099883
(gracias sean dadas al sin par Diego Cobo por estar siempre al quite)
En el tintero:
Como apunta un buen amigo, faltan algunos datos. La formación más estable de Joy Division: Ian Curtis (voz y guitarra), Bernard Sumner (guitarra y teclados), Peter Hook (bajo) y Stephen Morris (batería). En la foto el orden es Morris,Hook,Curtis,Sumner.
Entre los muchos grupos que han versionado temas de Joy Division (principalmente "Love Will Tear Us Apart", aunque también "New Dawn Fades","Digital", "She´s Lost Control",etc, se encuentran The Cure, 10.000 Maniacs, Massive Attack,Moby,...
Por último, para que destaque como se merece, gracias sean dadas a Il Cuñato por su estupendo gusto musical.

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