lunes, 3 de diciembre de 2007

Epicuro

Siempre he querido ser filósofo, desde mi más tierna infancia.
Me encanta la contemplación tranquila de mi propia mente.
¿Parezco vanidoso? Cielos, espero no ser tan inmoderado, porque también me gusta la moderación por encima de todo.

Podría decirse que la virtud, la fe o el amor son supremos en el Universo.

Sin embargo, si se abusa de ellos, se vuelven perversos y se pierde la estabilidad, lo cual conduce a la locura.

Y con la locura llegan el dolor y el miedo y se pierde toda esperanza de placer.

Porque… ¿quién puede dudar de que el placer es el único objetivo de una vida de razón? En especial el placer derivado de un alma tranquila y ordenada, forjada en la meditacion.
No existe defecto que la contemplación y la lógica no puedan corregir, para traer después paz y quietud.

De “Las Meditaciones” de Epicuro el Sabio, alrededor del 400 a.C.

3 comentarios:

Nines dijo...

Filosofos...
Imagino habrás leido alguna vez a Beltran Russell, un texto breve pero muy cercano a tus palabras "Para lo que he vivido":

" Tres pasiones simples pero abrumadoramente intensas han gobernado mi vida; el ansia de amor, la busqueda del conocimiento y una imsoportable piedad por el sufrimiento de la humanidad...
...he buscado el amor primero porque comporta el extasis, un extasis tan grande que a menudo hubiera sacrificado el resto de mi vida por unas horas de este gozo..."
Placer, todo es placer, de una forma egoista todos nos movemos por un fin placentero, hasta lo más desinteresado nos proporcina la satisfación de haber hecho algo correcto. El sufrimiento, bueno, pensemos que el sufrimiento es el precio que debemos pagar porque nos marca la diferencia de la felicidad, sin comparación no habría satisfación.
Haber si puedes leer ese texto entero, sino... te lo pasaré yo si lo quieres.
Besitos!!

Danann dijo...

Poseído por Arrabal paso del "milienarismo" y te digo ¡¡Hablemos del Epicurismo, coño ya!!

Si es que sabían mucho estos antiguos, evitemos los placeres que acaben provocando dolor y abracemos los dolores que lleven al placer...

Por algo somos Cainitas y la Jihad está cerca...


Abrazos compañero.

Alma dijo...

A veces tengo el alma tranquila y ordenada, otras veces la visto con un calcetín de cada color y a veces de domingo para sacarla a pasear, el placer cada uno lo busca donde sabe que lo va a encontrar. Que placer ¿no?